Capítulo 8


Capítulo 8

                                                            En tránsito

Gilipollas

Tras recorrer larga senda

hemos llegado a una venta.

Mi señor me ha comprado

nuevas ropas y un tocado

que de lo bien que me sientan

quédome maravillado.

¡Me ha dejado niquelado!

 

Hacia el castillo bendito

ya partimos sin demora

Don Martín, muy señorito

al paso, muy despacito

donde mora su Señora

 

Con mis nuevas vestimentas

yo me siento afortunado

pues con ellas me aparenta

orgulloso, a ciencia cierta

el cabalgar a su lado.


Y tras doblar un recodo

del camino sinuoso,

veo que junto al rescoldo

de un fuego casi apagado

está durmiendo un soldado.

Que a juzgar por su calado

más bien me pareciera un oso

 

Deteneos, yo le advierto.

Mi corazón en un puño

Pues a poco, si yo acierto

Martín, tenedlo por cierto,

Que es hombre de Don Nuño

“Os  maldigo, Malandrín”

Dice sacando la espada

el lelo de Don Martín.

 

 Guardaros de obrar así

¿Acaso no ve vuecencia

no os va a servir de nada

luchar contra este mastín?

Mejor dejármelo a mí

Y mantened la paciencia.

 

Escondeos presuroso,

cuidad de que no os vea

en este bosque frondoso

y no seáis tan fogoso

la cosa pinta muy fea.

pues si os viera ese oso

seguro que alerta diera

y más tropa aquí viniera.


Don Martín

Esconderse es de comadres.

Mas amenaza barrunto.

Razón, Juanvi, no os falta

tras esos lindos rosales

miraré como el asunto

resolvéis con elegancia.

No me tengáis por cobarde.

Lo hago con gran disgusto.


Antes de que sea tarde

id Juan Vicente a matarle

de mi camino apartadle.

De buen grado iría a darle

si no fuera por detalle

de que a esos inmorales

un hidalgo no ha de dalle

a un lacayo de la calle

motivos para que hable

de la ocasión memorable

el destino quiso dalle

cruzar mi espada y su sable.

Id pues vos a degollarle.

Os concedo tal detalle


Gilipollas

Mantened la vista alerta

desde vuestro escondrijo.

Mas paréceme que acierta.

Pues parece a ciencia cierta

que lidiar con este tipo

es muy mala papeleta.


Me acerco muy despacito

al hombre que no ha notado,

pues  parece dormidito,

que ya me encuentro a su lado

tranquilo y feliz reposa

su cabeza en una roca.


No hay peligro, Don Martín.

Está durmiendo la siesta.

Acercaos hacia aquí.


Don Martín

¿La siesta a estas horas

todavía está durmiendo?

Casi es la hora nona.

A mí me está pareciendo

nos estuviera mintiendo.


Gilipollas

Pues yo le oigo roncando

abrazado a su ballesta.

Y si no duerme la siesta,

por tratarse de la hora,

está durmiendo la mona.


Don Martín

Sin hacer el menor ruido

sigamos nuestro camino.

Pues Si dormido se hallara

y sueño se le alargara,

sigamos bien decididos.

La ocasión la pintan calva.


Gilipollas

Un momento, don Martín.

Pues voy a hacer una gesta.

Me acerco en un momentín

a ese pedazo de bestia

y con mucho cuidadín

le robaré su ballesta.


Don Martín

Con reservas, os advierto,

que pueda ser desatino.

Debéis andaros con tiento.

Pues si se halla despierto

no tendremos buen destino.


Gilipollas

No temáis ningún revés

pues entiendo de estas gestas.

Conozco lo que he de hacer.

Lo aprendí de un telefilm

que echaban por La Sexta.


Don Martín

Raras palabras decís.

¿Qué tonterías son estas?

¿Estáis bien de la testa?

¿Qué coño es un telefilm?

Decís cosas bien ridículas.


Gilipollas

Sabed que los telefim

son como las películas.

Tenéis razón, Don Martín.

Mas se me ha ido la mente

y me volví a confundir

con cosas del siglo veinte.


Don Martín

Juanvi, me volvéis loco

con tus tontadas sin fin.

¿Acaso se os va el coco

al esas cosas decir?


Gilipollas

Razón tenéis, Don Martin.

Os ruego me disculpares.

Mas he de advertiros, lectores

que ahora se estipula,

para hablar como señores,

no llamarles pelicúla

ahora se dice film.


Don Martín

¿De qué haces tú mención?

De tu boca sólo brotan,

y os llamo la atención,

solo extrañas palabrotas.

 

Estame a mí pareciendo,

Aunque de eso no entiendo,

que os está sucediendo

que forzaste, ya ves tú,

la rima en vuestros versos

con el acento en la u.

 

 Y notad como me vengo

Pues no olvido, no penséis.

Y con eso os devuelvo

ved que también resuelvo

el error que comentiendo

en el capítulo seis

me anduviste corrigiendo.


Gilipollas

Pesaroso anoto el fallo.

A fe que os noto ufano

al veros tan orgulloso

disfrutar como un enano.

Mas andemos presurosos

Y no seáis quisquilloso

Vayamos directo al grano.


Acerquéme sigiloso

a donde duerme el fulano

Y sin ser escrupuloso,

a pesar de oler a chozo

que durmiendo está la siesta

Roncando como un marrano,

le retiro la ballesta

asiéndola con mi mano.

Don Martín me cuchichea:


Don Martín

No hagáis ruido, por demás

Pues si os ve y se entera

de esta cosa tan artera

que es quererle robar

Nos va a faltar carretera

Para poder escapar.


Gilipollas

Ved que no se dio ni cuenta

de mi genial maniobra.

Y tener esta herramienta

Será de gran usamenta.

Este trasto nunca sobra.


Don Martín

Os advierto, Juan Vicente,

que la cosa no está hecha.

Sois  escudero valiente,

mas tened siempre presente,

¿De qué sirve una la ballesta

Si no disponéis de flechas?

 

Gilipollas

Pues razón a vos os sobra.

No reparé en tal detalle.

Pero vais a ver ahora

Como yo, sin despeinarme,

Pongo manos a la obra

Y me decido a quitarle

Las flechas y hasta la gorra.


Don Martín

Me estáis poniendo nervioso

Con tanto tiente al destino.

Como se despierte el oso

Yo presto os vaticino

que os va a dejar hermoso


Y que no vea yo más

acercaros arrastrando

por medio del pedregal.

Porque me estoy recordando

Que entre unas cosas y otras

El total de vuestras ropas

Costaron un dineral.


Gilipollas

Para no dañar mis galas

tomaré más precauciones.

Con mis sedas y mis panas

Dadlo ya por cosa hecha,

Le requisaré las flechas.


Don Martín

Me está entrado fatiga

al veros hacer la gesta.

Y me duele la barriga

Veros abajo y arriba

Con esta puta ballesta


Gilipollas

Este no ha de darme nones

Y si despierto me acecha

Por andar con disimulo

Tomaré mis precauciones.

Si lo requiere le aviento

una patada en el culo

que pierda el conocimiento.


Recopiladas las flechas

Y temblando como un flan

Seguimos senda derecha

y no tardo en reparar,

que en no parando de andar,

A mi señor preguntar

¿Decidme cual es el plan?


Don Martín

¿Plan? ¿Acaso eso requieres?

Sabed que ninguno existe

Pues como tú mismo viste

Ninguna tropa me asiste

Ni soldados de alquileres


Gilipollas

Ándame a mí pareciendo,

que ahora que lo difieres, 

Por lo que decís entiendo

vuestro futuro estoy viendo

Cogido con alfileres.


Don Martín

¿Y qué queréis que le haga?

Sólo me queda luchar

Con don Nuño a la carga

y si la suerte es aciaga

y no me quiere ayudar

saludaré regio a la parca

sin anestesia ni ná.


Gilipollas

Os digo con desencanto

Que lo que vos deseáis

Es como llorar un llanto

y a lo que solo aspiráis

es, exclamo con espanto,

llegar y besar el santo.


Don Martín

Decidme entonces ¡recontre!

que he de hacer, escudero.

no contando con dinero

para contratar a mi corte

solo cuento con mi porte.

No me toméis por un torpe.


Gilipollas

En los asuntos de amores

mal se me dan los consejos.

Pero he oído rumores

que de tiempos vienen lejos

mejor que la fuerza es maña

si pretendéis cual pendejo

el cortejar a una dama.


Don Martín

Hablad claro, Juan Vicente

Yo no entiendo tus sermones.

Expresaros claramente.

Si queréis ser convincente

Explicadme tus razones.


Gilipollas

Bien clarito os advierto

desde el fondo de mi alma.

Pongo en tu conocimiento

si las usamos con tiento

tenemos dos buenas armas.


Don Martín

Yo no sé de qué me hablas.

Mas se acerca ya la hora

que decida mi señora

Antes de rallar el alba

Si me ama o me ignora.


Gilipollas

Esta noche llegaremos

al castillo por fortuna

amparados por la luna.

Y al fin los dos lograremos,

En ese mismo momento,

solventar el  casamiento


Mas veo con gran afán

Que llegando este momento

No contáis con ningún plan

Para zanjar el evento.


Don Martín

¿A qué treta referís?

Decidme presto, gañán

¿Acaso queréis decir

que necesito algún plan?


Gilipollas

Tan preciso como el pan.


Don Martín

No soy yo de esa calaña.

Que conquistando mujeres

Siempre tuve mucha maña.

De Salamanca a Segovia

desde que tengo memoria


Gilipollas

Pues va siendo perentoria,

Galante de nuevo cuño,

Que cambiase yo la historia

Pues no es mejor para España

que sea marqués don Nuño.


Don Martín

España, palabra extraña.

Hablad claro, os advierto


Gilipollas

Perdonad mi indiscreción

España es nuevo invento.

Al casarse don Fernando,

Señor del gran Aragón

Con Isabel, la chiquilla

Reina de las dos Castillas

Conjuntándose Aragón,

Se creará tal reinado

tan grande y tan holgado

Que formará tal tinglado

Un tal Cristobal Colón

Hará que entre sus costados

Nunca se pusiese el sol.


Don Martín

Me tenéis en gran berrinche

Por tus palabras extrañas

No parais de decir chismes

A vos picaron los chinches

Y tu lengua así desbarra


Gilipollas

Os vuelvo a pedir perdón

Pues del siglo quince son

La historia que yo os cuento

de Castilla y Aragón.


Don Martín

Pues vigilad vuestra lengua

Que en escuchando tu jerga

Antes que acabe esta senda

Presto acabará mi tregua

Y no ha de tardar mi lengua

En mandaros a la mierda.


Gilipollas

La cosa pinta muy fea.

Y de eso he de avisaros

pues no fui traído aquí

para reyertas ni inquinas.

Me enviaron a observaros

no de hacer de Celestina.


Don Martín

Veo llegada la hora

De que me hablare el destino.

Del recodo del camino

Justo detrás de esa loma

Por el horizonte asoma

Con singular lustre y brillo

El torreón del castillo

Donde mora mi señora


Esta noche llegaremos.

Ya se me saltan los pulsos

A mi dama encontraremos

Nuestro amor anunciaremos

A los cardinales puntos


Gilipollas

Una cosa a mí me intriga

¿Cómo lo conseguiremos?


Don Martin

Presentando mis respetos


Gilipollas

Y por lo que atino ahora,

al veros entrando en celo,

y en vuestros ojos un velo

el corazón se me atora

¿Acaso veis cosa fácil

Ligaros con esa señora?


Don Martín

Dadlo por hecho, rufián.

En cuantito me vislumbre

Prestos tus ojos verán

Como su amor se funde

A los pies de su galán


Gilipollas

A vos se os va la olla.

Y al autor se va otro tanto

Al leer este relato

Me está llenando de llanto

Que vos seáis Don Martín

y cuando habla de mí

Y sea yo el Gilipollas.