Capítulo 13


Capítulo 13

            Duelo a muerte bajo la higuera

 

Gilipollas

Hasta el tronco de la higuera,

entre sombras, juramentos

y blasfemias justicieras

dignas de mala vocera

que por decoro no miento,

hemos llegado por fin

donde mi señor, Martín,

con sus quejas lastimeras

ha de averiguar contento,

si el destino así quisiera,

premiarle con casamiento.


Don Martín

Escudero estad atento

pues es Nuño traicionero.

Famosas las grita el viento

sus tretas y felonías,

su terrible mala baba

y lo que más me temía

que acaso sea su espada

aún más larga que la mía.


Glipollas

Más larga, más gorda

y más dura. De eso

no tengo duda.


Don Nuño

Decidme si ya estas presto

a luchar por vuestro honor.

Pues he de hacer manifiesto,

antes de que salga el sol,

de que ante mí os hallaste

muerto, mas antes gritase

que Don Nuño es tu Señor.

¡Eso lo juro por Dios!


Gilipollas

Yo no entiendo de este rito

pero sagaz me permito,

decir cosa que no omito,

que siempre queda bonito

que lo pite algún  “arbítro”.


Don Martín

Vigilad el recitado

pues tu lengua se desmadra

Bien habréis de declinar.

Latimoso es tu rimado.

Esdrújula es la palabra

y para hacerla rimar,

como quien mal campo labra,

llana la habéis entonado.

 

Gilipollas

Si, para rimas estamos…

¿Acaso no veis, mi amo,

que luchando mano a mano

acabaréis derrotado?

¿O tal vez has olvidado

que ya andáis perjudicado

del palizón que os ha dado?


Don Martín

Sus golpes a mí no hieren,

puede más mi corazón

y mis sangres que me hierven.

Si hay que morir, se muere

por defender el honor.


Don Nuño

Comencemos sin retraso.

Demos comienzo a la justa.

Solo advertiros, si acaso:

dos contra uno es el caso.

Mas no creáis que me asusta.


Don Martin

A miedo y a cobardía

vuestras palabras apestan.

Eso es verdad verdadera.


Don Nuño

¡Me cago en tu calavera!

A vos se os fue la testa.

Son vuestros pantalones

los que huelen a “floresta”.

Mas es justo convenir

que no debéis dirimir

estas luchas, que son gestas.

Ni yo voy a consentir

que tu escudero servil,

me apunte con su ballesta.


Don Martin

Comencemos sin tardanza.

Atad quieta vuestra lengua

y mi espada se entretenga

en perforaros la panza.


Don Nuño.

Pues en guardia, caballero.

Ved que no me pongo terco.

Lucharé contra dos puercos.

Mas voy a ser el primero

en ensangrentar mi acero

con la sabia de carnero

que brotará de tu cuerpo.


Observad, tonto escudero,

como lo mato primero

y sean testigos luceros

que será crimen atroz

cantado por los juglares

en sus gloriosos cantares

que después os maté a vos.



Gilipollas (alejándose)

Ha sido un honor, Martín.

Yo tu mundo he conocido.

Aventurar junto a ti

ha sido muy divertido.

Más no puedo intervenir,

no lo tengo permitido.


Don Martín

¿Acaso huyes, canalla?

¿Te vas haciendo traición?

Yo no encuentro la palabra

ni tiempo para buscalla

ni rimarla. ¡Maldición!


 Don Nuño

Aunque tuvieras razón,

No soporto la traición.

Se me parte el corazón

al ver como al caballero

le traiciona su escudero.

Permitidme caballero

la rima os la haga yo:


Es del hombre condición,

al igual que los cabritos,

morirse de chiquititos

o acabar siendo cabrón”.


Don Martín

Agradecido, Don Nuño.

Rimaste con emoción.

A vuestro hermoso sermón

mi gratitud refunfuño.

Me daba en el corazón

que Juanvi es cobardón

pues esas cosas intuyo.


Gilipollas

Pues cada uno a lo suyo.

Y vos Don Martín, capullo,

abandonad vuestro orgullo.

Nada podéis contra Nuño.

Presto debéis convenceros

Es él más fuerte él que vos.


No consintáis que mañana

desde Barbate a Donostia

expliquen en sus cantares

por las plazas, los juglares,

que a Nuño os enfrentares

sin tener ni media hostia.


 Marquesa (en su cama)

Leonor, ahora os mando,

que miréis por la ventana,

para ver si están luchando

y si están dilucidando

con quien casaré mañana.


Doncella

Ha rato que estoy mirando

como se gesta la gesta.

Mas están sólo charlando.

Y si a vos os interesa

parecen gallinas viejas

en lugar de bravos gallos.


Marquesa

Esos son unos tunantes

y otro tanto fanfarrones.

Ya no quedan como antes,

caballeros petulantes

con un buen par de…


Doncella

¿Un buen par de qué?

Recite vuestra merced

como termina su verso

y no vaya a parecer

que por ser poeta nuevo

el autor deje entrever

que no ha sabido escoger

entre cojones o huevos.

 

Marquesa

Rezadle que os perdone

a la Santa Catalina.

¿Cómo van a ser los huevos?

Está claro: son cojones

porque con huevos no rima.

Mas no he querido nombrarlos

porque soy Marquesa fina.


Doncella

Os ruego que no te enojes

Ni que a mal me lo tomes,

pues si queréis ser tan fina

pudisteis decir riñones

en lugar de palabrones

y no quedar con la rima

mas fina que las gallinas.


Gilipollas

Tras los arbustos me oculto

A vigilar a estos dos.

Tal vez sea lo mejor,

escondiendo así el bulto,

teniendo  mi vista presta

protegiendo a mi señor

con mi preciosa ballesta.


Don Nuño

¡Ahora, mi fiel escolta

Salid de entre los matojos!

Martin, vuestra vida es corta.

Lo digo por si os importa.

De vos quedarán despojos.


Don Martin

¿Qué están viendo mis ojos?

¿Quién son esos mercenarios

que de entre los hinojos

parecieran tres diablos?


Don Nuño

Mis hombres de confianza.

¿Acaso tenéis pensado

que me tomase yo a chanza

momento tan esperado

y arriesgase cuello y panza

ante un vulgar malandrín

mi futuro y porvenir?

Aunque no me hicieran falta

pues con mi espada me basta,

Ellos son mi comodín.


Don Martín

¡A fe que sois un cobarde!

¡Os traéis vuestra Legión!

Y a ti he de enfrentarme

Sin ofrecer rendición,

sin escudero ni madre

ni perrito que me ladre.


Don Nuño

Que no ensucie yo mi alma

ni mi espada justiciera

que vuestra sangre derroche.

Mas he de tomarlo con calma

por si mal  la lucha  fuera

pues sé que una mala noche

la puede tener cualquiera.


Os presento a mis lacayos.

Ellos harán de verdugos

y más veloces que un rayo

os han de sacar los jugos

antes que cantare el gallo.


Don Martín

Sabed que sois una rata,

un cobarde e impostor.

¿A que tanto dar la lata

con historias del honor?

Vuestra actitud os delata:

sois un puto embaucador.


Y hablando de más malajes

y del otro impostor.

Anímole a que baje

y me dé la explicación

de ponerme en situación.

pues me está dando coraje

al no ver la solución

de resolver el pasaje

sin que salga muerto yo.

Sí, a ti me refiero, autor.


Don Nuño

Deja en paz al escritor

que ya tiene él bastante

para sacar adelante

esta extraña situación.


Don Martín

Pues lo tiene merecido

pues por pecar de lirismo

se ha metido en tal lío

que ya no sabe ni el mismo

Como enhebrar el ovillo


Autor

Vaya par de mequetrefes

que di vela en mi relato.

Mas he de salir airoso,

me meteré en el retrete

a ver si pasado un rato

decido al fin a quien mato.


Don Martin

Basta de predicamentos.

Vengan a mí tus lacayos.

Ya tengo en el pensamiento

darles por medicamento

con mi espada degollarlos.


Mercenario

¡Que huevos tiene este payo!

Parezca que tenga cuatro.


Gilipollas

Las hostias que le están dando

con mano diestra y certera.

Recién la lucha empezado

y lleva Martín más palos

que los que tiene una estera.


Mas intervengo en la gesta

pues no parece decente

que escondido en la follesca

observe yo simplemente

como le reparten yesca

sin auxilio que le presten

mis flechas y mi ballesta.


Don Martín

Pues ya tardas vivamente

en la lucha intervenir.

Pues te advierto fríamente

que de no facerlo así

no me va quedar un diente.


Gilipollas

Pongo manos a la obra

e intervengo en el acto.

Tenso la cuerda del arco

y con grácil maniobra

meto la flecha y me atasco

pues he de advertiros, si acaso,

que es harto complicado

manejar este artefacto.


Don Martin

Disparad presto escudero.

Deprisa, haced vos ya algo.

Matad a los mercenarios.

Son actores secundarios,

disparad, pues os disculpo,

de tu traición os exculpo.

Mas debéis ser solidario:

¡Me están dando la del pulpo!


Gilipollas

Con Don Martin en el suelo

sangrando como un gorrino

me deja abierto camino

para disparar con tino.

 

Es difícil apuntar

este chisme singular

para poder acertar

sin remedo de fallar


Me fijo en el más alto.

Un sujeto mentecato

que no deja de pegar

a mi señor sin parar.

Por mi vida que lo mato.


Mas este chisme que empuño

entre mis manos se mueve

y justo el  disparo que lanzo

A Don Nuño yo alcanzo

Allá donde más le duele.


Don Nuño

¡A mí, socorredme prestos!

Yo me cago en el copón.

Se me clavó en los arrestos

una flecha traicionera

que fue a clavarse certera

y me ha dejado capón.


Marquesa

¿Cómo va la cosa fuera?

Leonor, tenedme al tanto.

Se me revuelven las tripas

al verte como entretanto

contemplas como cualquiera

comiendo pipa tras pipa

cual sainete de teatro.


Doncella

Pues rezad por Don Martín.

si queréis un heredero.

Porque su fiel escudero,

con un flechazo certero,

le ha dejado sin huevos.

 
 

Marquesa

¡Que espanto, que horror!

Mi Martín hecho un eunuco.

Por favor confírmalo.

lo que a vos os pareció

ver desde el ventanuco

¿No habrá sido un rasguño?


Doncella

No hay margen al error

pues es él el vencedor.

Quien las pelotas perdió

No es Martín. Que fue Don Nuño.


Gilipollas

Don Martin, incorporaos,

en fuga está el enemigo.

El combate habéis ganado.

Fijaos lo que os digo:

Mañana estarás casado.


Don Martin recomponeos.

En blanco veo tus ojos.

Despertaos, ¡recordones!

No os veo en condiciones

de veros ya casadero.


Os llevaré al curandero

a ver si encuentra remedo

que termine tal enredo

y pueda veros entero

vestido de caballero

en la boda, compañero.


Curandero

¿Porque aporreas mi puerta?

¿No ves que horas son esas?

Y me traes a este hombre

que mi vista presta acierta

parecerme una hamburguesa.

 

Gilipollas

Disculpadme buen galeno.

Os traigo herido a mi amo

pues le zurraron de pleno.

Debéis darle buena sana.

Puso el destino en su mano

que se me case mañana.


Curandero

¿Mañana me estáis diciendo?

No tengo conocimiento

para hacer tal compostura.

Tu señor está muriendo.

Es mejor que esta locura

la tenga en discernimiento

No un chamán, sino un cura.


Gilipollas

¿Muriendo? ¡No es posible!

Disponed algún ungüento

y frotadle linimentos

que al instante le curen.

Os digo verdad notoria:

Si lo salvares no dudes

estaréis haciendo historia.


Curandero

Trataré de complaceros

mas es algo complicado.

Os advierto escudero

que eso ha de costaros

una bolsa de dineros.


Salvarle la vida haré.

Mas dad yo por imposible

que mañana quede libre

de sus heridas y pupas.

Mucho tiempo ha de tardar

En sus heridas curar.


Gilipollas

Salvadle, no os importe

el dinero ni los medios.

Pues si mis ropas enlutas

fracasaré sin remedio.


Ahora vuelvo al castillo

a mediar con la Marquesa.

Le anunciaré la victoria

de mi señor Don Martín

Por si acaso le interesa

y decirle por sorpresa

que debe aplazar la empresa

de casarse con presteza.


Resguardado del frescor

con un pedazo de manta,

el preguntarle al autor

mientras recorro  la ruta

que me diga, por favor,

si su  madre era una santa

porque tengo resquemor

que sea un hido de …


Autor

Juanvi, cuida tu lengua

que verás cómo al final

la cosa no acaba mal.

Mas no me toques los güitos

ni me plantees desafíos.

Ya uno se puso lobo

en otro libro que omito.

Y ahora que estamos solos

que pasó más hambre el bobo,

te lo advierto y te repito,

que los pavos de Bartolo.